En el marco de la II Jornada Provincial “El desafío del reto demográfico en la provincia de Sevilla”, que se llevó a cabo el 16 de diciembre, la secretaria de Estado de Agricultura y Alimentación, Begoña García Bernal, ha reivindicado el valor estratégico del medio rural. Durante su intervención, ha subrayado que la igualdad territorial no es solo una cuestión de justicia, sino una condición indispensable para asegurar el futuro y la soberanía alimentaria del país.
«Cuando un país entiende el valor de su territorio, cambia su mirada, sus políticas y su destino», afirmó la secretaria, situando a los pueblos en el centro de la agenda política nacional.
García Bernal destacó que el arraigo poblacional y la generación de empleo en los pequeños municipios dependen de la modernización y la inversión. En este sentido, señaló tres pilares fundamentales impulsados por el Gobierno:
- Conectividad digital: para eliminar las barreras de comunicación.
- Innovación agraria: entendida como una vía para que las personas prosperen donde deseen vivir.
- Regadío sostenible: calificado como un eje resiliente frente al cambio climático que optimiza el uso de agua y energía, generando industria agroalimentaria local.
Uno de los puntos más destacados de su discurso fue el reconocimiento del papel central de las mujeres rurales, a quienes definió como el «motor imprescindible» del desarrollo y la estabilidad demográfica. El compromiso del Ministerio, según explicó, se traduce en medidas concretas para fomentar su liderazgo y permanencia en el sector, como es el impulso a la titularidad compartida de las explotaciones, el acceso a formación especializada, y el apoyo directo al emprendimiento y creación de redes de acompañamiento. «Cuando apoyamos a las mujeres rurales, no solo gana la explotación: gana el municipio y gana el país», afirmó la secretaria.
Para finalizar, García Bernal hizo un llamamiento a la cooperación entre administraciones para gestionar retos como la sanidad animal y la adaptación climática. Asimismo, reafirmó la defensa de una Política Agraria Común (PAC) fuerte y con presupuesto suficiente, que proteja a quienes sostienen el territorio desde el campo. Y concluyó su intervención recordando que el reto demográfico solo se soluciona «escuchando al territorio y construyendo políticas útiles» que garanticen una España más justa y cohesionada.




