Con motivo del 8 de marzo, el sector reivindica el liderazgo de las mujeres como motor de innovación y sostenibilidad. Aunque representan el 27% del total, la incorporación de mujeres aumentó un 13% en el último año.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, la acuicultura española reafirma su compromiso con el talento femenino, un pilar que se ha consolidado como estratégico para la soberanía alimentaria y la dinamización de las zonas rurales y costeras. Según los últimos datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación
(correspondientes a 2024), el sector vive una transformación demográfica sin precedentes: el empleo de mujeres crece a un ritmo del 13%, duplicando el avance del empleo masculino (6%).
Actualmente, más de 8.800 personas profesionales se dedican de forma directa a la acuicultura en España. De ellas, las mujeres representan ya el 27%, una cifra que, aunque todavía en minoría, marca una tendencia al alza que el sector busca potenciar.
La diversidad de roles, desde la investigación científica hasta la gestión técnica y comercial, es clave para esta integración. Perfiles como los de Cristina Tomás y Katiana Frau ilustran esta evolución. Cristina Tomás, presidenta de la Sociedad Española de Acuicultura
, destaca la polivalencia del sector: «El contacto directo me permite combinar el seguimiento de los peces y los sistemas de recirculación con la transferencia científica. Es vital aumentar nuestra presencia en foros para que las jóvenes conozcan las oportunidades en la dirección, la docencia e investigación».
Katiana Frau, especialista en instalaciones en Mallorca, pone el foco en el propósito de la profesión: «Trabajamos con una profunda responsabilidad hacia el mar. Es fundamental mostrar referentes femeninos para romper barreras y demostrar que la acuicultura es un ámbito lleno de oportunidades».
A pesar de los avances, el sector reconoce que aún queda camino por recorrer. Garazi Rodríguez, coordinadora de REMA en APROMAR
, señala la principal barrera: «Los referentes de mujeres en altos cargos ejecutivos o propietarias de empresas siguen siendo escasos, debido mayormente a la dificultad de compatibilizar responsabilidades laborales y personales».
La ambición del sector, enmarcada en el Plan para la Igualdad de Género (2021-2027), es que esta tendencia de crecimiento no se detenga. La acuicultura no solo busca equidad, sino también la «visión desde todos los ángulos posibles» para resolver los retos de sostenibilidad y competitividad.
La incorporación de nuevas generaciones de personas profesionales no solo refuerza la producción, sino que es clave para fijar población en entornos rurales, fluviales y costeros. En estos territorios, la acuicultura genera empleo estable y cualificado, siendo el corazón económico de muchas comunidades locales.
Con estos datos, la acuicultura española no solo celebra las cifras, sino el compromiso de las mujeres que, con su liderazgo e innovación, están garantizando un futuro más igualitario y sostenible para el sector primario.



