La Casa de la Cultura de Quintanar del Rey
acogió el pasado 28 de enero la cuarta edición de los reconocimientos y becas al emprendimiento rural «Tierra de Emprendedoras». El acto, organizado por la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (FADEMUR)
de Castilla-La Mancha, sirvió para reivindicar el talento, la innovación y el arraigo territorial de las iniciativas lideradas por mujeres en las cinco provincias de la región; además de rendir homenaje a la escritora Silvia Sanz por su labor de visibilización.
Las premiadas por sus iniciativas emprendedoras en cada provincia fueron:
- Guadalajara: Montserrat Illana Groba (Bis a Bis Comunicación), por integrar igualdad y desarrollo rural a través de la comunicación.
- Cuenca: Raquel y Sandra Palomares Descalzo (La Comarca CB), por revitalizar el comercio de proximidad y el producto local.
- Albacete: Esperanza Martínez Martínez (De lo más bonito E&S), por su creatividad y adaptación al mercado desde Villarrobledo.
- Toledo: Laura Leal Barba (Finca Los Barailes), por liderar la transición hacia cultivos de futuro como el pistacho y la almendra.
- Ciudad Real: Lucía Bautista Cerro-Herrera (Crimancha), por su impulso al progreso socioeconómico y cultural del medio rural.
Asimismo, se otorgó un reconocimiento regional especial a la escritora Silvia Sanz Fernández, cuya obra literaria rescata la dignidad y la memoria de las mujeres de los medios rurales, dotándoles de la voz que históricamente les fue negada.
El evento contó con la participación de la consejera de Igualdad, Sara Simón, quien reafirmó el compromiso del Gobierno regional con el Estatuto de las Mujeres Rurales y la Ley contra la Despoblación. Simón destacó que el empoderamiento pasa por la formación: «Más de treinta mil mujeres han recibido formación en competencias digitales en los últimos cinco años en nuestra región», señaló, subrayando que el 34% de las solicitudes de la PAC corresponden a mujeres.
Por su parte, Elisa Fernández, presidenta de FADEMUR en la región, recordó que el objetivo de estas becas es «seguir tejiendo una red sólida de mujeres que sirvan de referencia a otras que están iniciando su proyecto empresarial», demostrando que el medio rural es, hoy más que nunca, sinónimo de oportunidad e independencia económica.
El punto álgido del encuentro fue la mesa redonda en la que las galardonadas compartieron sus trayectorias y retos. Estas historias de vida demostraron que el emprendimiento femenino no solo genera empleo digno, sino que es una herramienta clave para garantizar un medio rural vivo, diverso y próspero para las próximas generaciones.


