El avance de la Inteligencia Artificial (IA) en España no es uniforme. Según los datos difundidos por el Instituto de las Mujeres
, persiste una marcada brecha de género que afecta tanto al uso como al desarrollo y la percepción de esta tecnología. En 2023, mientras el 42,1% de la población utilizó IA, el porcentaje de uso femenino se situó por debajo del masculino.
El desarrollo tecnológico es un terreno masculinizado. La presencia de mujeres en el sector digital estratégico sigue siendo una asignatura pendiente; en España, solo el 19,5% de la especialización digital está representada por mujeres. El Instituto de las Mujeres sostiene que esta diferencia nace desde la base académica, ya que la brecha de género en las matrículas de Informática y Matemáticas se ha duplicado en los últimos 30 años. En el ámbito de la investigación el panorama es similar, solo el 13,8% de los artículos sobre IA están firmados por mujeres, y su participación en plataformas de ciencia de datos no alcanza el 20%.
Respecto a las visiones sobre la IA, destaca que los hombres tienden a ser más optimistas y perciben la tecnología como algo «eficiente, confiable y prometedor», en tanto que las mujeres tienen una percepción asociada a conceptos más críticos o negativos, como el desempleo, la amenaza o el miedo.
En la juventud, los usos también difieren. Mientras que las jóvenes utilizan la IA principalmente para resolver dudas académicas, los jóvenes suelen emplearla para reducir el esfuerzo en sus tareas. La juventud ha identificado tres áreas de riesgo prioritarias en el uso de la IA que generan una especial alarma social: la creación de vídeos sexuales falsos (deepfakes), la generación de noticias falsas, y la obtención de diagnósticos de salud mental indebidos.
El Instituto de las Mujeres concluye con un mensaje rotundo: «La IA sin igualdad no es aceptable», subrayando la necesidad urgente de incorporar la perspectiva de género y promover el liderazgo femenino para que esta revolución tecnológica sea inclusiva y ética.


