El cooperativismo agroalimentario español avanza hacia la modernización de su estructura social y empresarial. Los días 15 y 16 de abril, más de 120 mujeres cooperativistas procedentes de Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha protagonizaron el IV Encuentro Interterritorial, una cita estratégica que ha servido para tejer alianzas y definir una agenda común frente a los retos del sector.
El evento, que contó con el respaldo de la Fundación «la Caixa»
y el Instituto de las Mujeres
, se desarrolló entre las localidades de La Puebla de Cazalla y Osuna, consolidándose como un espacio de análisis técnico y reflexión sobre el modelo productivo.
La apertura del encuentro estuvo marcada por un fuerte apoyo institucional. Begoña García Bernal, secretaria de Estado de Agricultura y Alimentación, subrayó que el avance en los derechos de las mujeres en el campo es un «progreso estructural» indispensable. García Bernal defendió la necesidad de políticas públicas que fortalezcan a las cooperativas como los principales entes vertebradores del territorio rural.
Por su parte, la viceconsejera de Agricultura de la Junta de Andalucía, Consolación Vera, vinculó directamente la baja tasa de despoblamiento en Andalucía con la participación activa femenina. Aunque destacó que el 32% de la base social de las cooperativas andaluzas ya son mujeres, recordó que aún queda camino por recorrer para alcanzar una representación equitativa en los órganos de decisión.
Uno de los puntos clave de las jornadas fue la mesa redonda sobre sostenibilidad social, donde participaron representantes de Oleand Manzanilla Olive
, Fundación Cooprado
y Grupo Vidasol
. Las expertas coincidieron en que la igualdad no es un elemento accesorio, sino un factor de competitividad que mejora la reputación corporativa y garantiza la resiliencia del modelo de negocio.
«La igualdad es un factor estructural que impacta directamente en el relevo generacional y en la capacidad de innovación de nuestras empresas», se concluyó durante el debate.
La segunda jornada, celebrada en el Paraninfo de la Escuela Universitaria de Osuna
, puso el foco en la batalla cultural y narrativa. Representantes del sector analizaron cómo la comunicación con perspectiva de género puede transformar las estructuras internas de las cooperativas. La necesidad de crear referentes femeninos visibles y profesionalizar el discurso para alinear los valores sociales con el posicionamiento en el mercado fueron las principales conclusiones de este bloque.
El encuentro no solo fue teórico; las asistentes realizaron una visita técnica a las instalaciones de la cooperativa Oleand Manzanilla Olive, referente en integración de igualdad, digitalización y tecnología en el sector oleícola. Además, el evento reforzó el vínculo entre el cooperativismo y la identidad territorial con una visita institucional a la Colegiata de Osuna, joya del siglo XVI.
Con este cuarto encuentro, las mujeres cooperativistas del sur y centro de España reafirman su papel como motor de cambio, impulsando un modelo agroalimentario que sea, además de productivo, socialmente justo y sostenible.



